Fantasia 2021: BABY MONEY, un thriller familiar pero efectivo

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

La trama clasiquísima del robo que sale mal está al centro de Baby Money (2021), un thriller desarrollado principalmente durante el transcurso de una madrugada. Su trasfondo está ligado a los problemas económicos de Minny (Danay Garcia) y Gil (Michael Drayer), una pareja a la espera de una bebé. Ambos se embarcan en un plan criminal con otros dos tipos, Tony (Travis Hammer) y Dom (Joey Kern), que consiste en robar una caja de la casa de un matrimonio de ancianos. Parece fácil, nadie debería salir lastimado, los dueños de la casa ni lo notarán, una vez cometida la fechoría es cuestión de esperar la llamada del cliente y listo, adiós a los problemas. 

Cuando se presenta un escenario tan familiar, rápidamente es posible darse cuenta si estamos en buenas manos o no. Cuando el señor de la casa despierta –la razón es lo de menos, sabíamos que iba a pasar–, inicia una secuencia, él entra a un cuarto y sin prender la luz vuelve a salir, la cámara hace un movimiento ligero a la derecha para retratar a dos de los criminales escondidos, tratando de no hacer ningún ruido. Esto basta para notar que los directores Mikhael Bassilli y Luc Walpoth saben construir tensión.

Una vez que el plan se va completamente al carajo –con una brutal explosión de violencia incluida–, Baby Money se concentra en las consecuencias de ese fracaso. Gil y Tony, este último herido de bala, se resguardan con el botín en otra casa del vecindario, mientras la policía monitorea la zona. Minny –quien era la responsable del carro de escape– huyó del lugar.

Es evidente la habilidad de los cineastas para escribir un thriller. Situaciones que se antojan improbables quedarán más que justificadas si generan la tensión dramática que el género demanda. La secuencia inicial de la película, cuando Minny asiste a su primer ultrasonido, nos presentó brevemente a la enfermera Heidi (Taja V. Simpson), quien aparenta ser un personaje menor. Y al llegar a la secuencia animada de créditos notamos el oficio de Minny: es stripper. Estos detalles regresan en la madrugada del robo, cuando la enfermera resulta ser dueña de la casa donde Gil y Tony se esconden; además, la acompaña su hijo Chris (Vernon Taylor III), quien padece parálisis cerebral. Minny también es reconocida en un bar por un cliente del strip club, personaje que eventualmente se convierte en la posibilidad de conseguir otro carro para regresar por su novio.

No es fácil sostener un largometraje de 90 minutos y Baby Money flaquea en ocasiones, por ejemplo, cuando pretende ahondar en los conflictos de pareja entre Minny y Gil –ella nunca tuvo un buen presentimiento del robo– potenciados por la confusión. No obstante, la película es efectiva gracias a esos momentos propios de un thriller, como cuando Gil trata de convencer al inestable y violento Tony de no volarse los sesos porque de hacerlo serían descubiertos (no falta la dosis de humor negro), o la enfermera Heidi toma interesantemente el rol protagónico y se convierte en una mamá tratando de sobrellevar la noche más estresante de su vida, preocupada siempre por el bienestar de su hijo. En ese tenor cierra Baby Money, conectando a dos mujeres con la capacidad de salir adelante por sí solas.