Fantasia 2021: LA NOCHE DEL TERROR CIEGO, los imponentes caballeros satánicos de Amando de Ossorio

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

El choque entre modernidad y antigüedad es uno de los temas por excelencia del cine de terror, usualmente el pensamiento mágico y sobrenatural del pasado no tiene cabida en el presente. Los creyentes son vistos como supersticiosos. 

En La noche del terror ciego (1972), también conocida como Tombs of the Blind Dead, Berzano es un pueblo medieval abandonado, cerca de la frontera entre Portugal y España. Al escuchar el nombre de Berzano, muchos piensan en historias perturbadoras que otros tantos desestiman como mitos.

Los protagonistas de la película, dirigida por el español Amando de Ossorio, son tres jóvenes provenientes de Lisboa que han decidido hacer un viaje recreativo al campo. Virginia (María Elena Arpón) y Elizabeth (Lone Fleming) son antiguas compañeras de escuela que casualmente se reencuentran en un hotel en la playa; Roger (César Burner) es amigo de Virginia y quien idea viajar en tren al campo. El pasado entre las jóvenes (tuvieron una relación lésbica en el internado) provoca que una incómoda Virginia abandone el tren abruptamente. Hay una razón por la que el viejo conductor no detiene el tren: la joven descendió cerca de Berzano.

Ossorio aprovecha el pueblo para construir una gran atmósfera, que contrasta con las demás locaciones de su película. Una de las mejores secuencias es prácticamente silente: inicia con una solitaria Virginia explorando el pueblo hasta que decide prender una fogata para pasar la noche leyendo y escuchando su radio. Con el tañido de unas campanas, en el cementerio se erigen los cadáveres de unos caballeros medievales. La presencia de estos antagonistas es genuinamente imponente, aterradora: cadáveres encapuchados a caballo –también encapuchados–, que sin prisa alguna convierten a la protagonista en su nueva víctima. Es una secuencia hipnotizante, una de las grandes presentaciones de personajes horríficos. 

La influencia de La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, 1968), de George A. Romero, es evidente en De Ossorio. Tras la primera aparición de los guerreros, una de las subtramas se desarrolla bajo la lógica del cine de zombies: el cadáver de su víctima –cuya apariencia remite a la criatura de Frankenstein por sus heridas “cosidas”– eventualmente resucita para causar terror a mordidas, compartiendo pantalla con el disparatado encargado de la morgue y con la asistente de Elizabeth en un taller de maniquíes ubicado cerca del depósito de cadáveres.

No obstante, el verdadero núcleo de La noche del terror ciego está conectado con el terror satánico medieval. El trasfondo de los caballeros es anecdótico (ritos de sacrificio buscando la inmortalidad y un castigo mortal cortesía de la Iglesia) pero emblemático, el viaje al medievo significa uno de los momentos más brutales de la cinta: una mujer es atacada con espadas, luego los caballeros devoran la sangre de sus heridas. Y no será el único momento controvertido: cerca del final, un personaje secundario –un contrabandista falsamente acusado por la policía de las acciones de los “caballeros zombie”– abusa sexualmente de la eventual “final girl” Elizabeth, una escena de desarrollo desconcertante que se antoja gratuita. 

Lo mejor de La noche del terror ciego son sus antagonistas sin ojos –incluso hay un pequeño pero destacado momento que hace énfasis en su sentido del oído: cómo en el silencio escuchan los latidos de sus potenciales víctimas–. De Ossorio potencializa su impacto cinematográfico mediante un score atmosférico y usando el ralentí de la cámara cuando van a caballo. Tras un brutal desenlace, en el que el terror sale de Berzano con rumbo a la modernidad, no quedan dudas de porqué los memorables caballeros volvieron a aparecer en la filmografía del director: El ataque de los muertos sin ojos (1973), El buque maldito (1974) y La noche de las gaviotas (1975). 

Es necesario añadir que la versión de La noche del terror ciego vista en el Fantasia International Film Festival es la nueva restauración realizada por Synapse a partir del negativo original. El Blu-ray con esta prístina versión todavía no tiene fecha de lanzamiento.