JIU JITSU: Artes marciales, ciencia ficción y un toque de emotividad

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

El clásico del cine de artes marciales Kickboxer (1989) cobró nueva vida en 2016 de la mano del productor y guionista Dimitri Logothetis, el hombre detrás del remake Kickboxer: Vengeance (2016). El legendario Jean-Claude Van Damme tomó el rol del mentor, mientras que el artista marcial Alain Moussi fue introducido al mundo del cine con el papel protagónico del joven que desea enfrentar al peleador de Muay Thai que le quitó la vida a su hermano en Tailandia. 

“Dimitri y yo nos conocemos desde hace 10 años, es un amigo querido”, dijo Moussi en entrevista para Cinema Inferno. “Todo comenzó con un productor contratando a un actor, yo pedía que alguien me diera la oportunidad. Eso fue lo que hizo Dimitri. La relación se ha convertido en una amistad y en una gran colaboración”, agregó. 

Logothetis, quien pasó a dirigir la secuela Kickboxer: Retaliation (2018), recordó que “originalmente encontré a Alain en Canadá, cuando estaba preparando otra película. Noté su atletismo y el hecho de que era un artista marcial experto, lo cual es el núcleo de cualquier película de artes marciales. Si para empezar no tienes a Bruce Lee, Jackie Chan, Donnie Yen o Jean-Claude Van Damme, la audiencia no acogerá la película. Jamás haría un filme de artes marciales sin tener auténticos artistas marciales como el núcleo”.

Para Jiu Jitsu (2020), su más reciente largometraje, Logothetis llamó de nuevo a Moussi. “Alain es un maestro de jiu jitsu de sexto grado, empezó a entrenar desde que tenía siete u ocho años”, afirmó el director. “Para un hombre de su edad (39), aún tiene cierta inocencia que le transmite al personaje. Creo que el niño o la niña dentro de nosotros vive a través de él, entonces tú ganas cuando él gana. Y de nuevo, Alain es un artista marcial excepcional, ¿cuántos hombres conoces de 1.85 metros, que pesen 92 kilos, y que puedan hacer acrobacias y ejecutar patadas y puñetazos como él lo hace?”, añadió.

En Jiu Jitsu, Moussi le da vida a Jake, un peleador que ha perdido por completo la memoria. Poco a poco se va revelando toda una mitología, que involucra a un alienígena (Ryan Tarran), un cometa y un portal en un templo en Myanmar. El alien visita la Tierra cada seis años, buscando pelear con los mejores exponentes del jiu jitsu, un arte marcial que él mismo trajo a nuestro planeta tiempo atrás. La película está basada en el cómic homónimo, escrito por Logothetis y Jim McGrath, e ilustrado por Greg McCrary. 

Logothetis dijo que al concebir la historia investigó “mucho sobre jiu jitsu, un arte marcial que tiene varios miles de años. Es muy difícil encontrar su origen, pudo ser Japón, Corea o incluso India. Con ese concepto en mente, la base de la historia es que este arte marcial fue traído a la Tierra por un ser de otro planeta. Lo primero fue sentarme con mi compañero (McGrath) y decirle, escribamos un cómic. Obviamente pensó que estaba loco porque hemos pasado toda nuestra vida escribiendo guiones. Pero pensé que si escribíamos el cómic iba a tener la oportunidad de visualizar la película, como un storyboard visual. Entonces lo hicimos, escribimos un cómic y así pude ver toda la película. También usé algo de ciencia real, hay un cometa que atraviesa nuestro Sistema Solar cada seis años. Elegí Myanmar por su antigüedad, en el valle de los templos hay miles de templos. Usé toda esta mitología para crear la base del filme”.

Moussi, por su parte, se sorprendió cuando Logothetis le contó la historia de la película. Luego la vio como una oportunidad para “regresar en el tiempo y presentar el jiu jitsu no como el mundo lo conoce hoy. Actualmente, en el mundo moderno, la gente conoce el jiu jitsu brasileño, pero el jiu jitsu brasileño es muy joven. El jiu jitsu tiene una tradición de miles de años, su origen se remonta muy lejos en el tiempo, a India, China o Japón. Si regresamos al origen del jiu jitsu japonés moderno, sería con los samuráis. La manera en la que funcionaba, incluso en la época de los samuráis, es que están las armas, de largo alcance. Luego las armas de combate frontal. Después la pelea cuerpo a cuerpo, que implica golpeo, sujeciones, llaves, proyecciones y sometimientos. Queríamos presentar el espectro absoluto del jiu jitsu”. 

El otro gran artista marcial que aparece en Jiu Jitsu es el tailandés Tony Jaa, a quien Logothetis admira desde hace muchos años, cuando se dio cuenta que su pequeño hijo y uno de sus amigos estaban obsesionados con “una película desconocida llamada Ong-Bak: El nuevo dragón (Ong-bak, 2003). Tan pronto la vi decidí que iba a hacer un filme de artes marciales. Por años traté de trabajar con Tony Jaa y finalmente estuvo disponible. Mi equipo para stunts es de Tailandia entonces ya habían trabajado con él”. 

Jaa es parte de la mejor secuencia de acción de Jiu Jitsu, en la cual su personaje es introducido y eventualmente pelea al lado de Moussi. Se trata de una secuencia dinámica, tiene trabajo con cámara en mano, algo de slow-motion y tomas en primera persona. Para Logothetis, “Tony Jaa es intocable. Quería crear una secuencia continúa con Tony corriendo, saltando encima de las paredes y sobre los tejados. También quería que tuviera una vibra de videojuego, por eso cambié el punto de vista. Quería que la audiencia pensara en un videojuego, pero a la mitad de la secuencia, quería que se dieran cuenta que son artistas marciales reales, logrando proezas atléticas. Traté de alejarme de los trucos, sólo tener los suficientes efectos y CGI para vender la ciencia ficción. Pero si te das cuenta, la mayoría de la película gira alrededor de las artes marciales, puedes disfrutar del atletismo de los intérpretes”. 

Jiu Jitsu se enfoca en una serie de peleas entre el alien –cuyo diseño fue influenciado por El día que la Tierra se detuvo (The Day the Earth Stood Still, 1951) y Alien, el octavo pasajero (Alien, 1979)– y los diversos artistas marciales, interpretados también por actores como Frank Grillo y el mismísimo Nicolas Cage. Moussi, quien además ha trabajado como doble de acción y coordinador de stunts, se involucró bastante en la concepción de todas estas secuencias de acción: “tuvimos un equipo enorme, yo supervisé todo porque conocía la visión de Dimitri, quien confía en ti hasta en la filmación, es de mente abierta y entiende a la perfección el género de las artes marciales. También me involucré en el diseño de muchos de los stunts. Me quería asegurar que se hicieran de la mejor manera, quería ofrecer acción cohesiva y que cada uno de esos personajes tuvieran un estilo muy específico. Con Tony Jaa y el boxeo tailandés, dijimos: mantendrá todo su golpeo, pero pongamos la influencia del jiu jitsu ahí, porque el arte marcial es capaz de abarcar puñetazos, patadas, proyecciones, llaves, sometimientos. Con Frank Grillo, le daremos una daga; él es boxeador entonces sólo usa sus manos pero también realizará agarres y usará su daga como arma de corto alcance”. 

En cuanto a Nicolas Cage, su personaje –cuya conexión con el protagonista se revela cerca del final– no escatima a la hora de los combates. Logothetis destacó que Cage “ha entrenado con maestros de jiu jitsu. Está en muy buena forma, es muy atlético, entonces le fue fácil entrar en el papel. Él es quien te vende la mitología de una gran manera. Tomó inspiración de la actuación de Dennis Hopper en Apocalipsis ahora (Apocalypse Now, 1979). Filmó cerca del 80% de la acción, el 20% restante era demasiado peligroso; él estaba dispuesto a hacerlo pero en todos mis años dirigiendo acción para cine y televisión, nunca he lastimado a nadie y no iba a dejar que sucediera ahora”. 

Si bien la importancia de las escenas de acción en Jiu Jitsu es más que evidente, Moussi siempre tuvo en mente un par de consejos que le dio Jean-Claude Van Damme durante la filmación de Kickboxer: Vengeance. “Me dijo que tenía que recordar que la actuación es muy importante, es lo que cambiará el juego. La acción será grandiosa, por lo que te tienes que enfocar en tu interpretación lo más que puedas. También me dijo que los close-ups cuentan mucho, ahí es donde tienes que transmitir la emoción porque todos te están viendo. Esos fueron dos grandes consejos que me dio Jean-Claude, luego miré un par de sus películas: una vieja, Doble impacto (Double Impact, 1991), y después JCVD (2008). Entonces entendí exactamente lo que quería decirme”. 

El reto principal para Moussi en su tercera colaboración con Logothetis tuvo que ver, precisamente, con su faceta como actor, porque al final del día siempre ha sido un experto en las artes marciales. “Saber que iba a trabajar con Nic Cage definitivamente me provocó algo de miedo, porque quería estar a su altura como actor que ganó el premio Oscar. Había cierta presión. Cuando miras a Jake, en el filme debe vencer el miedo, usarlo como impulso. Eso hice. Uno de mis momentos favoritos fue la escena más emocional, cuando estoy con Nic Cage en la fogata y su personaje revela lo que nos llevó a ese punto. Recuerdo que en mi close-up, Dimitri me llamó y me dijo que iba a necesitar mucho de mí, porque era un close-up. Lo filmamos y al final, cuando dijo corte, Dimitri me volteó a ver con una sonrisa. Pensé: esto es sensacional, lo he logrado”, concluyó Moussi. 

Jiu Jitsu está disponible en VOD y en algunos cines de Estados Unidos.