MENÉNDEZ: EL DÍA DEL SEÑOR: Un violento y delirante exorcismo

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

En Menéndez Parte 1: El día del Señor (2020), del catalán Santiago Alvarado Ilarri, un “sacerdote maldito” (interpretado por Juli Fàbregas) vive marcado por el pasado, gracias a un exorcismo fatal que lo llevó a la cárcel. Tras su liberación, se ha convertido en un alcohólico solitario que sufre de pesadillas vívidas y sin ganas de retornar a su oficio. Sin embargo, todo cambia cuando es visitado por un viejo conocido: Sebas (Héctor Illanes), un delincuente y drogadicto reformado. 

Illanes afirmó, en entrevista para Cinema Inferno, que Sebas “es un gran personaje. Es otra concepción, otro registro completamente distinto a lo que se propone en Feral (2018), ahora ya no soy el cura. Hice una creación desde el punto de vista teatral. El proceso de creación fue desde la perspectiva vivencial de qué haría yo, Héctor, si fuera Sebas. A partir de ahí construí el yo mágico, imaginarme y sustentar lo que podría pasar con un personaje así. Tomé referencias de estos Sebas que he conocido a lo largo de mi vida, de repente el tío o el vecino medio lacra y chaca con el que compartiste muchos años, el gandalla de la escuela, tu compañerito de la secundaria que ahorita está en el reclusorio con una pena de 20 años. Hice un trabajo muy cercano con Santiago Alvarado, es un director que sabe escuchar y que tiene mucha claridad con lo que quería. Además me dejó proponer, me dio toda la libertad de construir el personaje, de proponer diversas situaciones, formas de comportarse y de hablar: hay un dejo de un tono chilango, no venía explicado en el guión pero yo quería darle eso. Fue un desgaste físico muy exigente”.

Sebas es padre de una adolescente, Raquel (Ximena Romo), a quien evidentemente ama. Al inicio del filme, cuando se reencuentra con el sacerdote que lo ayudó a enmendar su camino, se nota desesperado: jura que su hija ha sido poseída por un demonio. Su última esperanza es que el reticente Menéndez regrese al ruedo y lleve a cabo un exorcismo para salvar a Raquel. 

Por su puesto que Menéndez Parte 1: El día del Señor es parte de un subgénero del terror con una larga tradición. “Siempre quise ver El exorcista (The Exorcist, 1973) en el cine, era un niño cuando se estrenó en México y no podía verla. Recuerdo reportajes de que la gente hacía filas para entrar al cine, que había hasta paros cardíacos. De verdad yo quería verla y no podía. Muchos años después la vi en un Beta, luego VHS y la vez que la reestrenaron en cines con las nuevas secuencias, fue un sueño cumplido apreciar El exorcista en pantalla grande”, recordó Illanes.

“Independientemente de que sí tenga efectos visuales, sonoros y una gran producción de Sula Films, Menéndez Parte 1: El día del Señor apuesta mucho hacia ese cine con base en los actores. Podrá o no haber efectos pero los actores son la base y el hilo conductor de lo que realmente sucede. Es uno de los grandes aciertos, que apuesta por las actuaciones y el desarrollo de los personajes. La interpretación te va a dar todo lo demás”, añadió.

Más allá de que una parte importante del metraje depende, en efecto, de la peculiar tensión que se crea a partir de la interacción entre Fàbregas y Romo, Menéndez Parte 1: El día del Señor siempre se dirige al clímax clásico del cine de exorcismos. El sacerdote protagonista tiene un método muy particular para enfrentar a los demonios, con base en la violencia extrema. Son ecos del llamado torture porn. No obstante, la película mezcla constantemente tonos, con el Sebas de Illanes siendo fundamental para un irresistible toque cómico que lleva a los momentos más delirantes. 

“De Sebas me gustó ese humor, que es muy mexicano. Puede que literalmente te esté llevando el diablo, sin embargo, el mexicano siempre saca el chiste, esta picardía. Llegar al tono exacto de ese humor negro y acidez fue de lo más difícil. Pude ver la película en cine y le doy la razón a Santiago, quien decía que tenemos una película llena de mala leche. Te juro que estaba incómodo, me retorcí en el asiento pero también me estaba riendo y a punto de llorar. Ya cuando concluye lo primero que pienso es que sí está fuertecita [risas]. Es atractiva porque no puedes dejar de verla pero sí es fuerte. Hay unas escenas muy fuertes que tengo con Ximena Romo y ella fue de lo más profesional y generosa, siempre estábamos ahí uno para el otro”, reveló Illanes.

Con momentos de terror, violencia, sexo y humor por igual, Menéndez Parte 1: El día del Señor “definitivamente molestará a las buenas conciencias”, comentó Illanes, “es algo bueno porque lo estamos viendo ahora, que molestar a las buenas conciencias también trae muchas cosas positivas. Lo cierto es que somos bien doble moral, mientras más escándalo y más morbo, ahí vamos. Sobre todo esta secuencia (el clímax) es un golpe a la moral, es transgresiva, disruptiva y te incomoda”. 

El plan del director/escritor Alvarado Ilarri y del co-guionista Ramón Salas es que Menéndez Parte 1: El día del Señor sea apenas el inicio de una trilogía. Al preguntarle sobre el futuro cercano, Illanes dijo lo siguiente: “Santiago Alvarado escribe esta historia junto con Ramón Salas, ambos catalanes. Salas es un artista de cómics, creo que esta película tiene mucho de cómic. Cuando ellos escriben la historia, desde la primera palabra sabían que se iba a tratar de una trilogía. Antes de empezar a rodar la primera parte ya tenían escrita la segunda; todavía no tienen escrita la tercera. No sé de qué va, yo me muero de ganas por saber. Seguiremos las aventuras de Menéndez pero quisiera saber más, porque me enamoré del proyecto y de la mística de trabajo en el set. Estoy cruzando los dedos para que explote”.

Menéndez Parte 1: El día del Señor está disponible a partir de hoy, 30 de octubre, en Netflix.