Fantasia 2020: FOR THE SAKE OF VICIOUS, un rape and revenge sin potencia

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

El subgénero rape and revenge sigue buscando caminos con la película canadiense For the Sake of Vicious (2020), dirigida por Reese Eveneshen y Gabriel Carrer. Se trata de un filme minimalista con una sola locación y un desarrollo interesante por las diferentes direcciones que toma. 

Luego de una secuencia desconcertante, la trama inicia con la enfermera Romina (Lora Burke), quien arriba a su casa suburbana la noche de Halloween para encontrar un terrible escenario, clásico de otro subgénero: el home invasion. No sólo un hombre desconocido (Chris, interpretado por Nick Smyth) se ha metido a su hogar sino que está acompañado por un rehén (Colin Paradine es Alan), quien evidentemente recibió una buena golpiza. 

For the Sake of Vicious se asume como un thriller de misterio en el que surgen diversas dudas, aunque también hay hechos concretos. Los principales son: la hija de Chris fue violada cinco años atrás, Romina fue su enfermera y Alan (casero de Romina) fue acusado formalmente como el perpetrador de la violación pero venció en la corte.

Con un notable y constante score electrónico, las tensiones entre los tres protagonistas van creciendo porque ninguno parece estar diciendo la verdad completa. Mientras Chris está convencido de que Alan fue el agresor sexual de su hija y busca una confesión, surgen otras preguntas –¿hay algo más entre Romina y su casero? ¿Chris tiene un trasfondo turbio?– que parecen encaminarnos a una resolución sorpresiva. 

Aquí For the Sake of Vicious toma otro rumbo. Una vez que Alan, con la ayuda de Romina, logra contactar a alguien del exterior. A la llegada de estos tipos, que esconden sus rostros detrás de máscaras de terror o cascos de motocicleta, se incrementa el desconcierto general, no obstante la película nos pide dejar de lado el misterio y nos concentremos en disfrutar de una explosión de violencia y gore, contenida en esa misma locación de la casa aunque no por eso menos intensa y explícita (con una iconografía que, de la mano de las máscaras de Halloween, raya en lo memorable). 

Tras el frenesí de violencia, el final nos da respuestas sobre la intriga central, sin caer en giros de trama inverosímiles a pesar de su ambigüedad. For the Sake of Vicious es extrañamente anticlimática como película de venganza. Y lo digo porque ahí están los ingredientes, los espacios para la reflexión y el remate final. Junto al sentimiento de que debió ser más potente.